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lunes, 7 de noviembre de 2011

Amazonía: pasado y presente

El discurso sobre las selvas continentales como territorios vacíos, sin pasado, sin ley, sin límites, agujeros negros cartográficos y colmados de riquezas reales o imaginarias y cuantiosos recursos naturales, justificó todas y cada una de las invasiones, intervenciones, saqueos y rapiñas que ha venido sufriendo la floresta desde el ya lejano siglo XVI hasta el presente. Cuesta digerir el hecho que en pleno siglo XXI este pensamiento siga guiando las políticas de estado de los países de la cuenca, aliados a las trasnacionales extractivistas y a las potencias imperialistas. De proseguir esta praxis suicida, no quedará en pie un solo árbol en medio siglo por venir.
 

“Terra sem História”: esa afirmación tan descarnada y categórica la lanzó a rodar el escritor positivista brasileño Euclides da Cunha a principios del siglo XX -en A margem da história (1909)- y hacía referencia a la Amazonía, la inmensa selva sudamericana que “nasceu da última convulsão geogênica que sublevou os Andes”. Para el recordado autor de Los sertones, la Amazonía era sólo geografía, naturaleza pura.
Este discurso sobre las selvas continentales como territorios vacíos, sin pasado, sin ley, sin límites, agujeros negros cartográficos y colmados de riquezas reales o imaginarias y cuantiosos recursos naturales, justificó todas y cada una de las invasiones, intervenciones, saqueos y rapiñas que ha venido sufriendo la floresta desde el ya lejano siglo XVI hasta el presente.

Esta idea de la selva como un repertorio ilimitado de oportunidades económicas que están a la mano, como reservorio de recursos a los cuales sólo hace falta ir y tomarlos, ya ha causado la destrucción de gran parte de la biodiversidad amazónica, una pérdida irreversible de especies vegetales y animales.

Cuesta aún más digerir el hecho que en pleno siglo XXI este pensamiento siga guiando las políticas de estado de los países de la cuenca, aliados a las trasnacionales extractivistas y a las potencias imperialistas. De proseguir esta praxis suicida, no quedará en pie un solo árbol en medio siglo por venir.

Ahora, si esta idea de la selva como despensa, insisto, es indignante: ¿se imaginan el drama humano que ha conllevado? ¿Se imaginan la sangre y las lágrimas que han corrido hasta el río? ¿Saben el número de víctimas que trajo consigo la explotación del oro, el petróleo, los metales, la madera, el caucho? ¿Saben cuántos pueblos enteros de la selva han desaparecido para siempre aniquilados por el genocidio o asfixiados por el etnocidio que no cesa? Una colección de libros de historia amazónica que se ha editado este año 2011 en La Paz-Bolivia puede ir aportando algunas de las respuestas.

La Amazonía, es obvio: no era un espacio sin gente, y esa gente, esos pueblos, tienen su historia. Es la historia de los que sucumbieron pero también es la historia de sus sobrevivientes que hoy pelean para que el bosque no termine de desaparecer, ya que ellos –como la historia ya lo prueba- seguirían ese mismo y terrorífico camino que sus predecesores ya padecieron.

* * *

Los títulos de los libros a los que aludimos en un párrafo anterior son los que siguen: Cuatro viajes a la Amazonía boliviana de la historiadora y antropóloga rusa Vera Tyuleneva; El martirio de Laureano Ibáñez. Guerra y religión en Apolobamba, siglo XVII del periodista e historiador catalán Pablo Ibáñez Bonillo y Las inmensas tierras de la Nación Toromona (La selva de Irimo, finales de la colonia española) del historiador argentino José Ignacio Wasinger Espro.

La edición estuvo a cargo del equipo denominado como Expedición Madidi y el Foro Boliviano sobre Medio Ambiente y Desarrollo (FOBOMADE) y ha contado con el respaldo solidario de la Xarxa de Consumo Solidario, DIDeSUR –Dignidad y Desarrollo para el Sur- y la Junta de Comunidades de Castilla La Mancha- España y de Rainforest Foundation de Noruega. La trilogía de obras de investigación histórica es un emprendimiento inusual, ya que son escasos y dispersos los estudios sistemáticos sobre el espacio-tiempo amazónico, especialmente aquí en Sudamérica.

Los libros presentan una indagación sobre los pueblos originarios de la Amazonía Sur continental, con énfasis en aquellos que habitaban en los antiguos territorios de Apolobamba y Mojos, actuales departamentos de Pando, Beni y el norte de La Paz, en el Estado Plurinacional de Bolivia, y las regiones colindantes de Perú y Brasil. La mirada abarca casi de manera correlativa desde los tiempos prehispánicos (Tyuleneva), pasando por la colonia española temprana (Ibáñez Bonillo) hasta la colonia tardía (Wasinger) y los albores de la gran rebelión indígena que sacudió a toda la América del Sur española en el último cuarto del siglo XVIII y que tuvo en Túpac Amaru a su figura emblemática y más conocida universalmente.
Los libros son producto de investigaciones históricas inéditas –en algunos de los repositorios documentales sobre la Amazonía más importantes del mundo, como el Archivo de Indias en Sevilla, España (Ibáñez Bonillo) o el Archivo General de la Nación en Buenos Aires, Argentina (Wasinger)- y de campañas de pesquisa arqueológica y etnográfica, como se exponen en el volumen de Tyuleneva. Es decir, se convierten en aportes genuinos, con información nueva y relevante, que buscan interesar no sólo a otros investigadores, sino al público en general sobre la historia de los pueblos que habitaron en la selva más vasta de la Tierra, y cuyos herederos no sólo han resistido todos los embates de las obsesivas oleadas civilizatorias de los últimos cinco siglos, sino que hoy mismo siguen luchando por el respeto que se merecen, y por su autodeterminación.

Hay quienes afirman que la historia de la Amazonía es una historia amarrada y forjada desde mitos importados. Se apoyan para justificar eso en el mismo nombre de la región –que recuerda a las mujeres guerreras de Escitia que ya describió el historiador griego Herodoto en el siglo V antes de Cristo- y en todo el andamiaje de sucesos extraordinarios como la búsqueda del paraíso, la fuente de la eterna juventud o el reino o la ciudad aurea de Eldorado que signaron de manera dramática los primeros tiempos de la invasión europea a las selvas y que, en menor medida pero recurrentemente, siguen perdurando hasta el presente, gracias también a la influencia masiva del cine y la televisión.

Sin embargo, la verdad es otra –y la verdad, si se la juzga desde los testimonios estrictos que aportan la arqueología, la historia y la antropología, puede ser tan fascinante, cruel o movilizadora como pueden serlo, y es sólo un ejemplo, las dos películas más vistas por la humanidad que abordan el lado legendario del pasado amazónico. Me refiero a Aguirre, la ira de Dios y a Fitzcarraldo, ambas de autoría del germano Werner Herzog. Inclusive la historia verdadera puede ser más halagadora aún desde nuestro lugar en el mundo, si se la entrama con nuestros propios mitos, es decir aquellos que son parte del bagaje cultural de los pueblos originarios.

Aunque parezcan lejanas las selvas, es una tarea urgente la de recuperar su historia, la de los pueblos que viven en ellas. Ayer nomás, pueblos cuyo derrotero histórico está estudiado en la triada de libros que se presentan, estaban marchando por los polvorientos caminos de Bolivia -en una acción cargada también de épica y de epopeya que de seguro ya ingresó también a los anales-, en defensa de sus territorios y de su modo de vida.

Cuanto más comprendamos a los pueblos indígenas de la Amazonía, vamos a poder respetarlos como se merecen aquellos que han sido casi exterminados por un genocidio que, hasta hoy, no ha sido ni siquiera reconocido por los países que lo ejecutaron. Cuanto más los conozcamos en su pasado, vamos a poder en el presente solidarizarnos con sus luchas, ya que entenderemos que no sólo están defendiendo su “casa grande” buscando con afán su “tierra sin mal”, sino que están preservando el hogar común de toda la humanidad, es decir nuestro planeta y una Tierra Sin Mal para todos.

Los libros de Tyuleneva, Ibáñez Bonillo y Wasinger son un aporte honesto en esa dirección. Con creatividad, esfuerzo y entusiasmo, las obras deberían servir para abonar el debate sobre el futuro de las selvas y de sus moradores, encendiendo la convicción que dice que si hay una historia, y si esta se difunde, se valora y se asume como propia, será muy difícil poder borrarla, poder olvidarla, poder negarla, como si nunca hubiese existido, como si la Amazonía siguiese siendo una “Terra sem História” como deliran los poderosos.
www.ecoportal.net
Pablo Cingolani
La Plata-Argentina, 4 de noviembre de 2011
http://www.ecoportal.net/Temas_Especiales/Pueblos_Indigenas/Amazonia_pasado_y_presente

"Las trasnacionales deben aplicar en el Sur las mismas reglas que en el Norte”

¿Cómo evitar que la multinacional Syngenta obtenga beneficios multimillonarios vendiendo en el Sur pesticidas prohibidos en Europa por su toxicidad? ¿Cómo hacer para que la Glencore no sea responsable de desplazamientos forzados de pueblos para explotar materias primas de los subsuelos de Colombia, Bolivia o el Congo? O para impedir que la Triumph licencie en masa a trabajadores sindicalizados de Filipinas... 
 
Interpelación que fundamenta la Campaña “Derecho Sin Fronteras” que acaban de lanzar en Suiza más de cincuenta importantes ONG de cooperación; de derechos humanos; organizaciones sindicales y campesinas; asociaciones de solidaridad y del mundo de las iglesias. El Gobierno y el Parlamento deben asegurar que las empresas trasnacionales que tengan su sede en Suiza respeten los derechos humanos y ambientales en todo el mundo de forma similar. Las normas exigidas en Suiza deben valer en el planeta entero.
Entrevista con Michel Egger, uno de los responsables de la plataforma Alianza Sur y coordinador de la Campaña en la región francófona.

P: ¿Cuál es el marco político en el que la sociedad civil suiza lanza esta campaña?
Michel Egger (ME): Esta iniciativa debe ser comprendida en el contexto de la actual mundialización. A nivel internacional, las multinacionales, es decir las sociedades trasnacionales, no dejan de aumentar su poder. Y, al mismo tiempo, las medidas de regulación que podrían limitar esa tendencia y garantizar el respeto de los derechos humanos y ambientales, no avanzan con la misma velocidad. Existe un pacto global a nivel de las Naciones Unidas sobre el tema e incluso iniciativas de auto-regulación voluntaria de algunas empresas. Pero no es suficiente. Constatamos una especie de desfase entre el avance del poder de las multinacionales y los medios existentes para regularlo.

Suiza es el país con mayor densidad de multinacionales en el mundo por habitante. Muchas de las cuales violan los derechos humanos y del medio ambiente en los países donde están establecidas, principalmente a través de sus filiales o de las empresas que las abastecen. La legislación suiza no incluye disposiciones que obliguen a las multinacionales helvéticas a responder por sus actividades en el Sur. Tampoco da la posibilidad a las víctimas de obtener reparación alguna. Ellas no pueden ni iniciar causas colectivas en el plano civil ni estar representadas por asociaciones a nivel penal.

P: ¿Qué mensaje tratan de promover las ONG helvéticas?
(ME): Es primordial que el Estado defina un marco jurídico que exija a las multinacionales helvéticas obligaciones claras. Que tome medidas para que ellas no violen los derechos humanos y del medio ambiente en el extranjero. Convendría, entonces, eliminar la separación jurídica entre la sede central y las filiales. Además, es necesario ir creando las bases legales para que las personas que sufren perjuicios por las actividades de esas multinacionales, de sus filiales o sus proveedores, puedan iniciar un proceso jurídico en Suiza con el fin de obtener reparación. La ley suiza, por el momento, no lo permite. Por el contrario, autoriza que las sedes centrales de dichas multinacionales no asuman sus responsabilidades.

P: Podría definir bien precisamente los objetivos específicos de la Campaña “Derecho sin Fronteras”?
ME: Hay dos objetivos que se van a promover en dos etapas consecutivas.
En un primer momento, promoveremos la sensibilización de la opinión pública sobre los problemas referidos. Vamos a presentar ejemplos de casos concretos de empresas violadoras de derechos humanos y del medio ambiente en el Sur. En esa etapa de lanzamiento queremos que la población, así como los miembros de las organizaciones que promueven la campaña, comprendan la gravedad de la situación y la laguna de los instrumentos para cambiarla tanto a nivel de derecho helvético como de política gubernamental.
En un segundo momento trataremos de convencer al Parlamento –en el plano nacional y eventualmente cantonal- para introducir modificaciones legales con el fin que las multinacionales deban tomar las medidas necesarias para respetar los derechos humanos y ambientales y que las víctimas puedan acceder a la justicia. Eso implicará la revisión del Código Civil y Penal. En síntesis, empezaremos por la sensibilización sobre el problema para pasar luego al plano político y jurídico.

P: La insensibilidad de la mayoría de las multinacionales en los países del Sur no es para nada nueva. Diría incluso que es la norma corriente de su práctica desde lustros por no decir siglos. ¿Por qué lanzar entonces una campaña de esta naturaleza justo ahora? Hubiera podido tal vez promoverse antes...
ME: Tal vez se pueda explicar por el contexto internacional actualmente favorable. En 2005 se lanzó ya una iniciativa similar a nivel europeo. Y pensamos que es importante que Suiza y sus trasnacionales no queden afuera.

Por otra parte, hay desde hace algunos años un movimiento internacional, en el marco de las mismas Naciones Unidas, para regular –todavía bastante *soft*- a las multinacionales. Son muy importantes los aportes del John Ruggie, antiguo Representante Especial de las Naciones Unidas para la cuestión de los derechos del hombre y de las sociedades trasnacionales y otras empresas. Ruggie definió un marco de referencia fundado sobre tres pilares conceptuales: la obligación por parte de los Gobiernos de proteger las poblaciones contra las violaciones de los derechos humanos por parte de terceros –incluidas las trasnacionales. La responsabilidad de éstas a respetar los derechos humanos. Y, también, el derecho de las víctimas a una reparación a través del acceso a la justicia. La campaña que lanzamos se inscribe en ese marco. Exige a Suiza tomar en serio esas obligaciones. Nuestro país, cuna de los derechos humanos y sede de numerosas multinacionales puede y debe jugar un rol pionero en esta temática.

P: ¿Una declaración de guerra de las ONG contra la empresa privada? Justo cuando una de los principios de la cooperación oficial helvética es promover la colaboración entre el sector público y el privado.
ME: No lo entendemos como una declaración de guerra. Pero es cierto que la cooperación pública suiza al desarrollo es muy permisiva hacia el sector privado. Muchas ONG suizas mantienen una mirada crítica. Ya que para nosotros la primera contribución del sector privado al desarrollo consiste en respetar y promover los derechos humanos y la protección del medio ambiente. Es esencial que nuestro Gobierno se muestre más crítico y más exigente hacia las multinacionales suizas. Es necesario que se elabore una estrategia más coherente de los actores de a política exterior de nuestro país: la Secretaria de Estado para la Economía; la Cancillería y su división política y la Agencia Suiza de Desarrollo y Cooperación (COSUDE).

www.ecoportal.net
Sergio Ferrari, colaboración de prensa.
ONG suiza de cooperación solidaria miembro activo de la Campaña Derecho sin Fronteras
http://www.ecoportal.net/Eco-Noticias/Las_trasnacionales_deben_aplicar_en_el_Sur_las_mismas_reglas_que_en_el_Norte

Corridas de toros, el arte del engaño


“No hay nada tan patético como una multitud de espectadores inmóviles presenciando con indiferencia o entusiasmo el enfrentamiento desigual entre un noble toro y una cuadrilla
de matones desequilibrados destrozando a un animal inocente que no entiende la razón de su dolor”.
Joseph Ritson
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Crueldad y decepción
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Las corridas de toros son un espectáculo deshonroso en tres actos, de unos veinte minutos de duración, que escenifica la falsa superioridad y la fascinación por la “sangrienta lucha” de quienes creen tener un derecho divino a disponer a su antojo de la vida de otros seres sensibles, llegando incluso a justificar y trivializar la muerte del toro como arte y diversión.
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Un comportamiento patológico que nace de una incapacidad para afrontar el dolor de las víctimas y una morbosidad irrefrenable ante la posibilidad de ser testigo directo de alguna cornada, o de la muerte del matador; un riesgo fortuito, infrecuente (un torero por cada 40.000 toros sacrificados), y sobre todo evitable que, sin embargo, incrementa el carácter dantesco de la corrida. Una caridad cruel e insolidaria.
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Una siniestra fiesta impuesta como fiesta nacional
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La “gran fiesta” muestra el desprecio a la vida, acosando y “castigando” a un noble toro, manipulado y traicionado, con arpones y picas afiladas, hasta que muere, asfixiado o ahogado en su propia sangre con los pulmones destrozados por la espada del matador, o apuntillado con un puñal con el que intentan seccionarle la médula espinal.
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Lo “valientes “toreros se enfrentan a un toro “preparado” al cual previamente le suministran todo tipo de fármacos y purgantes, que actúan como hipnotizantes y tranquilizantes, pudiendo producir falta de coordinación del aparato locomotor y defectos de la visión.
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Tras tres días de tenerlo sin agua ni comida, encerrado y a oscuras en un cajón de madera, lo hacen sufrirla dolorosa indignidad del afeitado, una práctica que implica el corte de un trozo de pitón, dentro del mueco donde se le inmoviliza, sufriendo el llamado lumbago traumático, y destrozándose los músculos y tendones al luchar desesperadamente por librarse del yugo que sujeta su cabeza, saliendo desvencijado hacia los corrales de la plaza, a donde llega tullido y sin fuerzas para afrontar los desgarradores puyazos que le infringe el picador.
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Ya en el ruedo y para garantizarle el “éxito” al matador, en cayapa, los picadores, le clavan el hierro de la puya en el morrillo, abriendo, a modo de palanca, un tremendo agujero con la cruceta, cortando y destrozando los tendones, ligamentos y músculos de la nuca para obligarle a bajar la cabeza y asì poderle matar más fácilmente.
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La destrucción de cualquier vida, supuestamente en beneficio de los demás, es éticamente inaceptable; y las corridas de toros, son la última barbarie, estéticamente impresentable que, con más demil representaciones escenifican la masacre de un pacífico animal herbívoro que acaba en el desolladero. Es la más vil cobardía colectiva disfrazada de tradición.
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Gustavo Carrasquel | Director de Azul Ambientalistas
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Azul Ambientalistas
Correo Electrónico:
azulambientalistas@gmail.com
Pagina Web: http://www.azulambientalistas.org
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2010 fue el año con mayor incremento de emisiones de carbono

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En el año 2010 el total de emisiones de carbono emitidas incrementó en un 6% en comparación con el año anterior. Este es el mayor aumento de contaminación registrado en la historia. Si este comportamiento no cambia, esto puede significar un aumento de 10 grados centígrados en este siglo.
Lo interesante es que los países que firmaron el Protocolo de Kyoto sí lograron reducir sus emisiones de carbono pero el verdadero problema es que grandes países industriales, como el caso de China, han aumentado sus niveles de manera dramática, de tal forma que el día de hoy sus emisiones son 50% mayores que las de Estados Unidos, uno de los países que más contribuye con la emisión de gases.
Se produjeron 564 millones de toneladas de carbono más que en el 2009, sobrepasando los niveles críticos que científicos expertos en el tema predijeron hace 4 años.
En el siguiente mapa podemos observar cuáles son los países con mayores emisiones de gases.

Nótese que ningún país de latinoamérica figura en este mapa, y no porque no tengamos problemas ambientales sino que en general son de otra índole. La contaminación del agua, deforestación y explotación de recursos naturales son los principales problemas de nuestra región pero esa es otra historia.
Es preocupante que a pesar de que los últimos años se ha intentado combatir y desacelerar el proceso de calentamiento global aún estamos muy lejos de encontrar las herramientas adecuadas para tener éxito.
Falta ver el conteo de emisiones para este año y esperemos que esta vez las noticias sean un poco más alentadoras.

Fuente: Biggest jump ever in Global Warming pollution in 2010, Chinese CO2 emissions now exceed U.S.’s by 50% (Think Progress)

viernes, 4 de noviembre de 2011

El más injusto de los mundos

Si es cierto, como muchos creen, que existen formas de vida similares a las de la Tierra en otros planetas. Si es cierto que cada tanto vienen a observarnos desde sus naves interestelares, o como las llaman algunos, platos voladores. Seguramente algunas cosas debe haber en este planeta, que justifiquen embarcarse en un viaje de millones de años luz hasta aquí.
 
Se me ocurre que, desde lejos, debe llamar la atención el hermoso color azul. Pero quizás estos viajeros no los distingan como nosotros o simplemente los colores no les causen sensaciones.

Posiblemente hace muchos miles de años vinieron por primera vez y quedaron fascinados por la impresionante diversidad de organismos que lo habitaban. Entonces vuelven y vuelven cada vez que pueden con fines de investigación científica.

También cabe la posibilidad de que, como vimos en alguna que otra película hollywoodense, estén viniendo a llevarse algún elemento que se les haya terminado en su planeta y que aquí aun se encuentre, o que estén preparando una invasión para esclavizarnos, o simplemente destruir nuestro planeta por diversión.

Son todas alternativas valederas, posibles. Aunque personalmente no me inclino por ninguna de ellas.
Una de mis teorías, es que si existen seres que pueden atravesar una enorme distancia para llegar hasta la Tierra, es que somos parte de un Tour. Alguna especie de agencia de turismo interplanetaria nos tiene agendados como un posible destino a visitar.

Seguramente para “vender” el viaje, figuraremos con títulos marketineros como “El más injusto de los mundos” o “El planeta donde prevaleció la especie más autodestructiva” o podría ser “Visite el planeta azul antes de que se extingan las últimas especies… Ultimos viajes”.

Pero la teoría que más me convence, es que los seres humanos podríamos estar siendo estudiados, en nuestra organización social. Porque una especie en la que algunos individuos pueden disfrutar de adelantos tecnológicos muy avanzados y consumir y derrochar de forma amoral, mientras otros individuos, iguales a ellos en todo, sus vecinos, no pueden siquiera alimentarse adecuadamente o acceder a una ración vital de agua potable, seguramente debe ser algo raro en el universo.

Por más que haya miles y miles de planetas que contengan vida, debe ser difícil encontrar uno en el que la especie dominante, en su gran mayoría, viva en entornos totalmente artificiales y alejados de la belleza infinita de su naturaleza.

No debe ser fácil encontrar en el Universo un planeta en el que, teniendo los adelantos tecnológicos como para evitarlo, se estén devastando las fuentes de vida por el deseo egoísta de unos pocos, de poseer mucho mas de lo que necesitan y que encima, los demás, la gran mayoría, se lo permitan.

Hemos modificado el planeta. Otrora seguramente parte de un tour de placer y disfrute, pero hoy, por la intervención humana, en un tour educativo, donde se muestre a los ocasionales visitantes, todo lo que no hay que hacer si quieren conservar sus mundos habitables para ellos y sus generaciones futuras.

www.ecoportal.net
Ricardo Natalichio - Director EcoPortal.net
Editorial Ambiente y Sociedad N° 498
http://www.ecoportal.net/Eco-Noticias/El_mas_injusto_de_los_mundos 

jueves, 3 de noviembre de 2011

Nueve millones de euros invertidos en el proyecto Plásticos a partir de CO2

Luego del éxito en el laboratorio y con una planta piloto en marcha, Bayer se prepara para llevar a escala industrial la producción de polímeros utilizando el principal gas responsable del cambio climático. Un sueño de cuatro décadas.

 Cuando tomé en las manos una letra C, una O y un 2 fabricados con una espuma blanda y ligera, de color verde, pensé por un instante que estaba tocando el futuro. Después de cuatro décadas de fracaso tras fracaso, un grupo de científicos de Bayer, en colaboración con la Escuela Técnica Superior de Aquisgrán (Alemania) y con el apoyo del gobierno alemán, lograron convertir el CO2 en una materia prima que podría revolucionar la industria de plásticos.

En Leverkusen, una pequeña ciudad al lado del Rin, donde Bayer tienen su cuartel general, ya opera una planta piloto destinada a la fabricación de poliuretanos a partir del CO2, ese gas del que lanzamos a la atmósfera más de 30 gigatoneladas cada año y que ahora nos tiene contra la pared por cuenta del calentamiento global.

Christoph Gurther, uno de los científicos de la división de Bayer dedicada a la creación de nuevos materiales y quien ha estado al frente del proyecto denominado Dream Production, confía en que en 2015 ya serán capaces de producirlo a nivel industrial. Todo indica que en un futuro no muy lejano podríamos dormir en colchones fabricados a partir de una de nuestras peores pesadillas de hoy, el exceso de C02.

Dream Production es un nombre inspirador. ¿Por qué lo escogieron?
Lograr que el CO2 sea útil es casi un sueño. Se trata de un gas prácticamente inactivo. Los químicos siempre lo han intentado. En Bayer comenzamos en 1969. Hay varios grupos en el mundo intentando usarlo para algo útil. Dream Production es el que está en una etapa más avanzada. En unos cuatro años podríamos comenzar la producción industrial. Y luego, salir a la venta.

¿Qué otras aplicaciones, además de plásticos, podría ofrecer el CO2?
El plástico es el mercado más grande, así que la idea desde un principio era apuntar en esa dirección. Estamos concentrados en la industria de polímeros. Pretendemos que el nuevo material tenga una gran variedad de aplicaciones, desde la fabricación de llantas hasta espumas para colchones.

¿Cuánto dinero han invertido en este proyecto?
El gobierno alemán lanzó un proyecto sobre cómo usar el CO2 inteligentemente. Fuimos elegidos entre las mejores propuestas. La inversión total del proyecto es nueve millones de euros. Nosotros invertimos la mitad y la otra mitad fue aportada por el Estado. Además de Bayer participa la compañía de energía RWE Power AG y la Escuela Técnica Superior de Aquisgrán.

¿Qué parte del mercado de plásticos podría corresponder al CO2 como materia prima?
Es una pregunta difícil. Por ahora tenemos un proyecto de investigación en marcha que nos demuestra que es realizable. Diría que para el mercado de los poliuretanos está cerca y que un gran porcentaje de esta tecnología podría implementarse. Ahora debemos investigar si se puede extender a otros plásticos.

¿Tiene idea de qué tan caro es producir estos poliuretanos?
Es muy temprano para decirlo. Hay diferentes factores que influyen.

¿Estamos ante una solución para mitigar los efectos del cambio climático?
La primera idea de este proyecto es contribuir al ahorro de recursos como el petróleo. Esa es nuestra principal contribución a la sostenibilidad, pues esos recursos son limitados. También se trata de tener un impacto climático. Digamos que la industria química es muy pequeña comparada con la eléctrica. A nivel global, la industria química consume tan sólo el 7% de la producción de crudo. Y los plásticos, una parte pequeña de ellos. Creemos que cualquier cosa ayuda y hay que hacerla. La clave es eficiencia en el uso de recursos.

¿Qué podemos esperar de los próximos años?
En comparación con lo que sucedía hace 40 años, ahora buscamos ahorrar energía a toda costa. Entramos en una época en que debemos ser conscientes de la energía detrás de cada proceso. Vendrá mucha más innovación sobre qué hacer con el CO2 en distintos niveles, no sólo en la industria química. Hay varias instituciones intentando cerrar el ciclo del carbono. Ojalá toda la industria se una y coopere para hallar soluciones novedosas. 
Pablo Correa / Alemania | Elespectador.com
http://www.elespectador.com/impreso/vivir/articulo-309112-plasticos-partir-de-co2

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Esperanzas y desesperanzas. El TCL y el agro colombiano

Entró en vigencia el TLC con Estados Unidos, que cayó sobre las comunidades y el sector agropecuario como un derrumbe de hielo y no solamente como una “ducha fría”, al decir el Ministro de Agricultura cuando declaró lo que bien se sabe, que “no estamos preparados para el TLC”. Las importaciones vía TLC con Estados Unidos perjudicarán seriamente a arroceros, lecheros, avicultores y productores de maíz y otros granos. El TLC aumentará las ya grandes dificultades del sector agropecuario colombiano y le impondrá nuevas normas supraconstitucionales que obstaculizarán el ejercicio de los derechos colectivos de campesinos, afros e indígenas.
 

Ver cómo la tierra, el territorio, la producción agropecuaria y el sector rural toman las primeras planas y suscitan un debate nacional es verdaderamente motivo de esperanza.
El Informe Nacional de Desarrollo Humano 2011 Colombia Rural, elaborado por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo PNUD, ha significado una contribución de calidad que para acercar a los colombianos al conocimiento de la realidad del campo colombiana y a la importancia que ella tiene para la vida de las ciudades y de cada uno de los colombianos.

El Congreso Nacional de Tierras y Territorios realizado en Cali, con la participación de por lo menos 8 mil personas y los amplios debates realizados durante su transcurso, demostraron la vitalidad que tiene en la base de la sociedad la lucha por resolver las cuestiones del territorio.
 
Los TLC
 
En contraste, entró en vigencia el TLC con Estados Unidos, que cayó sobre las comunidades y el sector agropecuario como un derrumbe de hielo y no solamente como una “ducha fría”, al decir el Ministro de Agricultura cuando declaró lo que bien se sabe, que “no estamos preparados para el TLC”. (1) Las importaciones vía TLC con Estados Unidos perjudicarán seriamente a arroceros, lecheros, avicultores y productores de maíz y otros granos.

Los efectos se presentarán “en los principales cultivos transitorios desarrollados en el país, tales como cereales (arroz, maíz amarillo, maíz blanco, sorgo y trigo), leguminosas (frijol y arveja) y algunas hortalizas (tomate, cebolla y zanahoria), así como en algunas actividades pecuarias como las carnes de pollo y de cerdo. En estas circunstancias, es previsible esperar que la reducción en los precios internos tenga como consecuencia una disminución en el área sembrada y en la producción nacional de estos bienes… con el consecuente aumento del grado de dependencia alimentaria del país”. (2) El mercado del fríjol y el maíz amarillo, productos claves para el campesinado, se vería fuertemente afectado. (3)

Con el TLC, los campesinos, en promedio, perderán el 10,5% de sus ingresos, el sector más afectado, el 28% de los campesinos, perdería entre el 31% y el 45% de sus ingresos. (4) El azúcar, que conseguiría un impacto comercial positivo (5), no es un producto campesino y está controlado por unas pocas grandes empresas.

Pero el impacto del TLC no es solamente comercial. En realidad, como lo ha dicho recientemente el Consejo Regional Indígena del Cauca, se trata de una nueva Constitución que negó la participación del constituyente primario. (6)

Los litigios con los inversionistas extranjeros ya no deberán ser resueltos en los tribunales nacionales de acuerdo con la ley y Constitución de Colombia (ni con las de Estados Unidos), sino que podrán ser resueltos por árbitros privados extranjeros “de acuerdo con las costumbres del comercio internacional”. Nada peor que eso. ¿Dónde quedan ahí los derechos de los pueblos indígenas y los afrocolombianos?
Las transnacionales podrán patentar seres vivos y apropiarse por esa vía de la biodiversidad del país. Los regímenes de patentes impuestos someterán las semillas, los insumos y los medicamentos.

Todos los servicios públicos quedarán liberados al lucro de los inversionistas extranjeros: agua, salud, educación, asistencia agropecuaria, comunicaciones, transporte, abastecimiento de alimentos.

Ni la nación, ni las entidades territoriales podrán establecer, como existe en otros países del continente, un régimen especial de abastecimiento de productos campesinos.

Las concesiones mineras servidas a granel, así como otros contratos y medidas lesivas que benefician a las transnacionales no se podrán modificar sin indemnizar a los inversionistas en la cantidad que hubieran ganado si no se modificarán.

Esa seguridad jurídica se amplía para beneficiar a los inversionistas si las leyes son modificadas en su contra. Es una catástrofe del régimen constitucional y democrático. Cuando cierta autoridad tuvo que responder ¿cuáles gobiernos democráticos había instaurado primero ese régimen de “seguridad jurídica”? tuvo que contestar que el Gobierno de Pinochet en Chile y el rey de Arabia Saudita.

Por otra parte, hay que añadir que otros TLC con Canadá y Suiza ya entraron en vigencia y hace fila el TLC con la Unión Europea, cuyo impacto negativo sobre el sector agropecuario sería para granos y otros productos agrícolas, alimentos primarios y pesca primaria, (7) y cuya aplicación lesionará a más de 400 mil familias productoras de leche (8) y la repercusión sobre el empleo se haría sentir.

El agro colombiano va a ser un gran perdedor con los TLC. Puede compararse el estancamiento del sector agropecuario de México que tiene TLC con el dinamismo del sector en el Mercosur que no tiene TLC, para darse cuenta del panorama triste que le espera al sector agropecuario colombiano ya estancado por las importaciones, la destrucción de las instituciones estatales del sector y el alto costo de la tierra.

En México, debido al TLC, Estados Unidos captó una mayor porción del mercado, sobre todo en cereales, oleaginosas, productos cárnicos, carnes preparadas, frutas, hortalizas; arroz y afianzó su posición predominante en maíz y sorgo. En particular, el maíz, junto con el frijol, son los perdedores netos de la negociación del TLC. Aunque las importaciones estadounidenses de hortalizas mexicanas también crecieron, las de otros países como Canadá, Holanda y España tuvieron un dinamismo mayor, de modo que la participación relativa de México en las importaciones estadounidenses decreció. (9)

El estancamiento agropecuario en México ha causado la pérdida de por lo menos un millón trescientos mil empleos, el descenso del salario real rural y el aumento de la emigración hacia Estados Unidos, donde una multitud de mexicanos se ve obligada a soportar la condición de “ilegales”.

El TLC aumentará las ya grandes dificultades del sector agropecuario colombiano y le impondrá nuevas normas supraconstitucionales que obstaculizarán el ejercicio de los derechos colectivos de campesinos, afros e indígenas.

La legislación del despojo
 
Otro factor negativo empaña la esperanza abren el informe de desarrollo humano, el congreso de tierras y además las declaraciones y medidas del Gobierno buscando retornar la tierra a los despojados, y desenredar las irregularidades que articularon despojos jurídicos con despojos violentos. Se trata de la insistencia en mantener y multiplicar normas que permiten despojar a los campesinos, afros e indígenas.
Hay un contencioso desde finales del siglo XIX. La lucha campesina e indígena enfrentó múltiples escrituras fabricadas por notarios venales y que servían para despojar a los campesinos poseedores, a los resguardos indígenas coloniales y a los territorios indígenas aun no reconocidos. Desde entonces la lucha contra el despojo se orientó hacia el reconocimiento único de las escrituras otorgadas por el Estado y el desconocimiento de las fabricadas en las notarías o en cualquier otro lugar.


La Corte Suprema de Justicia dictaminó dos sentencias memorables al respecto: la primera el 15 de abril de 1926 con ponencia del magistrado Luis Felipe Rosales y con el voto favorable de sus compañeros de sala, los magistrados Julio Luzardo Fortoul y Francisco Tafur y la segunda el 26 de mayo de 1934 con ponencia del magistrado Enrique Becerra, según las cuales y en virtud de lo dispuesto por el artículo 44 del Código Fiscal, ley 110 de 1912, se presume baldío bajo el dominio de la nación todo predio del cual un particular no demuestre dominio mediante un título originario del Estado.

Si el terreno se presume baldío, el campesino que lo posee no puede ser lanzado por un presunto propietario que solamente exhiba escrituras fabricadas en una notaría. Por otra parte, quienes detentan títulos originarios del Estado como los colonos a los cuales el Estado ha adjudicado en propiedad un baldío o actualmente los resguardos indígenas y territorios colectivos de comunidades negras constituidos o ampliados por el Incora o Incoder, pueden estar seguros de que su derecho no se verá burlado por quien alegue una escritura fabricada antes de la constitución de la propiedad colectiva. De manera que los derechos de la nación protegen a la vez al colono campesino, al indígena y al afro colombiano.
Si bien los artículos 2 y 3 de la ley 200 de 1936 mediatizaron las importantes sentencias de la Corte Suprema, mantuvieron la presunción de ser baldío un terreno no poseído y fijaron el 19 de febrero de 1917 la fecha límite para el debido registro de títulos no originarios del Estado, que pudieran ser prueba de propiedad en cualquier caso y no sólo cuando se tratara de saber si un predio es o no baldío. La ley 160 de 1994 no derogó expresamente estas normas y como lo afirmó el Consejo de Estado en auto del 28 de junio de 1996 la supuesta derogatoria es “discutible por lo demás”.

La ley 1152 de 2007, en cambio y teniendo en cuenta toda la jurisprudencia y la realidad social, operó mientras estuvo vigente, un cambio totalmente regresivo en cuanto al establecimiento de la propiedad, de manera que no solamente derogó lo dispuesto en la ley 200 de 1936 sino golpeó lo dispuesto en el Código Fiscal de 1912 y lo interpretado por la Corte Suprema al respecto. Esto concordaba con la reducción del término de prescripción, dispuesta en la ley 791 de 2002 y fue completado con la legalización de la falsa tradición por la ley 1182 de 2008. Resulta terrible que se quiera reparar esta máquina de despojo, en vez de desbaratarla y se validen ahora las escrituras fabricadas hasta 2001 o 2002.

La UAF
 
Por otra parte, resulta también perjudicial tanto para la economía campesina como para el país, que en vez de que se trate de fomentar la utilización de las tierras aptas para la agricultura que están siendo desperdiciadas por grandes propietarios, se insista en entregar a los empresarios las tierras que están siendo cultivadas por los campesinos beneficiarios del Incoder o colonos que recibieron sus títulos de propiedad.
El Plan Nacional de Desarrollo ha “flexibilizado” la Unidad Agrícola Familiar” UAF, que protege la acción del Estado para redistribuir la propiedad de la tierra y evitar su concentración. Es un concepto que se aplica sólo a los beneficiarios de reforma agraria, de subsidios del Incoder para comprar tierra y a los colonos que han conseguido un título de propiedad trabajándola. Se trata que sus tierras no sean transferidas a grandes propietarios, ni objeto de procesos de concentración de la propiedad, sino que sirvan para democratizar la propiedad para lo cual el Estado hace una inversión o adjudica sus baldíos.

No es cierto que “la Unidad Agrícola Familiar pues, como está hoy en día, impide que los propietarios que tienen menos de una unidad puedan asociarse para desarrollar proyectos productivos.” Esta afirmación no solamente carece de sustento, sino que en realidad es al contrario.

La ley vigente no solamente permite asociar a los beneficiarios de Unidades Agrícolas Familiares UAF en cooperativas o en empresas comunitarias, sino que ordena dar un subsidio adicional a quienes decidan integrar cooperativas. Es más, las cooperativas campesinas y empresas comunitarias pueden recibir o titular directamente tierra, en proporción al número de familias que las integren.


Si el Gobierno fomentara aplicando estas normas, las cooperativas campesinas y empresas comunitarias allí donde la asociación es conveniente o necesaria haría una gran cosa.

La razón para que el artículo 72 de la ley 1450 del Plan Nacional de Desarrollo, “flexibilizara” las Unidades Agrícolas Familiares UAF, es concentrar la tierra para “proyectos especiales agropecuarios y forestales” que desde luego estarían encabezados por personas o empresas diferentes a los campesinos, pues si fueran campesinos no tendrían que deshacerse de la UAF sino que simplemente integrarían empresas comunitarias o cooperativas, caso en el cual tendrían derecho a un subsidio adicional, según la ley 160 de 1994.

Por otra parte, comunidades campesinas han considerado que deben prevenir el despojo y asegurar su territorialidad en las reservas campesinas. La ley lo permite desde 1994, pero desafortunadamente se ha insistido en relegar esa figura a las zonas de colonización o donde predominan los baldíos, con lo cual se mantiene al campesino fuera de la frontera agrícola, o relegarla aquellas zonas donde hay graves problemas de orden público con lo cual se crea confusión y se generan señalamientos. Lejos de verlas como una solución marginal y mucho menos como un “ghetto” ya es hora de ver las reservas campesinas como alternativa campesina, dentro de la frontera agrícola, en zonas donde el campesinado pueda tener autonomía en su gestión y una defensa cierta frente a eventuales despojos.

Concentración de la propiedad, alta renta y desperdicio de la tierra
 
La alta y creciente concentración de la propiedad de la tierra, el desperdicio de las tierras agrícolas en las grandes propiedades, el despojo de los campesinos, afros e indígenas, la especialmente difícil situación de las mujeres rurales y la extrema debilidad de la institucionalidad agropecuaria está claramente delineada en el Informe de Desarrollo Humano del PNUD. Hay también propuestas de solución que Absalón Machado resume como “reforma rural transformadora”.

El desperdicio de más de 17 millones de hectáreas aptas para la agricultura está directamente correlacionado con la alta concentración de la propiedad de la tierra y sus altos precios en Colombia, comparados con los de los países latinoamericanos y con los del mundo. La agricultura colombiana está entre la espada de las importaciones crecientes y la pared de la alta renta de la tierra.

Conseguir una adecuada utilización del suelo rural depende de reducir los precios y la renta de la tierra. Entre las medidas propuestas por el Informe de Desarrollo Humano está la instauración de unas tarifas de impuesto predial que fomenten el adecuado uso productivo de la tierra, y castiguen su desperdicio y uso especulativo. Pero las tarifas aprobadas en el Plan de Desarrollo no apuntan a eso, pues no diferencian entre la mediana y la grande propiedad ni tampoco diferencian entre el precio del suelo y el de las mejoras.
Pero además, el altísimo nivel de concentración de propiedad de la tierra en Colombia no se cura con simples tarifas de impuesto predial, requiere medidas de reforma agraria. Las propuestas oficiales hasta ahora, no pasan en este sentido de continuar con el fracasado plan de mercado subsidiado de tierras, un miniprograma que no alcanza a ser una gota en medio del mar de la acelerada concentración de la propiedad.

Si un Consejo de Tierras que regule el uso del suelo decide que es apto para la minería, inmediatamente la rentabilidad actual de las empresas mineras determinará su explotación. Pero si decide que se trata de un suelo agrícola, lo más probable es que tal decisión no tenga ningún efecto, porque el precio de la tierra o el costo de arrendarla no permiten rentabilidad alguna y el suelo agrícola seguirá desperdiciado y la tierra cara.
Reducir la renta de la tierra en Colombia es imposible sin una concepción de reforma agraria que permita realmente redistribuir la propiedad y poner en manos de los campesinos tierras de buena calidad agrícola, que están siendo desperdiciadas. Con meros subsidios para adquirir tierra no se revierte su concentración puesto que la tierra agrícola sigue cara, lejos del alcance del campesino. Si no es con reforma agraria, la mayoría del suelo agrícola de Colombia no será aprovechado y en cambio continuará la especulación con las tierras arrebatadas al campesinado, ahora puestas en el mercado financiero mundial.

El qué hacer
 
Si el Congreso de Tierras demostró la disposición de muchas comunidades a continuar la lucha por su tierra y su territorio y el Informe de Desarrollo Humano presentó a la sociedad una investigación seria y calificada, hace falta:

1. Tomar conciencia de la necesidad de concretar institucionalmente la defensa de la tierra y el territorio. Si algunos pueblos indígenas pueden hoy legislar desde el territorio es porque su movilización por muchos años ha estado orientada también a construir una institucionalidad que reconozca sus derechos fundamentales, primero con la ley 89 de 1890, llena de inconsecuencias pero que sirvió durante años para defender mínimos derechos y finalmente con las normas sobre derechos indígenas de la Constitución de 1991, el Convenio 169 de la OIT y la Declaración de Naciones Unidas sobre Derechos de los Pueblos Indígenas. Cada norma que se aprueba o se deroga es un instrumento para defender o para atacar los derechos colectivos, más cuando el capital financiero y las transnacionales anda detrás de cada riqueza de los territorios, desde las minas de oro y el petróleo hasta la biodiversidad y los bonos de carbono y utiliza toda clase de “avionadas” para apoderarse de ellos. (10) Y aún más cuando se quiere a toda costa validar escrituras fabricadas para concretar despojos jurídicos.
2. Parar la violencia que se ensaña contra las comunidades rurales y que es el obstáculo más grande para que su resistencia civil crezca. Mientras esa violencia no cese, los campesinos, afro e indígenas verán cada vez más afectados sus más elementales derechos y seguirán sufriendo la pérdida de sus dirigentes más queridos.
3. Revertir los TLC: si anteriormente la lucha contra la aprobación del TLC con Estados Unidos fue central para los movimientos sociales de Colombia, ahora es igualmente decisivo trabajar por echarlo atrás. Viene una lucha difícil para que Colombia denuncie y deshaga ese tratado y los otros TLC vigentes y para que no apruebe otros. Sabiamente el constituyente Lorenzo Muelas decía en 1991 que aprobar los derechos de la entonces nueva constitución era como arar la tierra, pero que tocaba cuidar lo sembrado para luego cosechar. Podemos aprender de los chilenos que a pesar de los terribles efectos de la dictadura de Pinochet, ahora se levantan de nuevo y exigen echar atrás el régimen económico que la dictadura impuso. Luchar contra los TLC es preparar la cosecha para las generaciones del futuro. www.ecoportal.net
 
Héctor Mondragón - Grupo de Agricultura y Comercio de la Alianza Social Continental - 25 de Octubre de 2011 - http://www.cedins.org/
Referencias:
1- El Espectador, 10 de octubre de 2011.
2- Garay, Luis Jorge; Fernando Barberi e Iván Cardona (2010) “Impacto del TLC con Estados Unidos sobre la economía campesina en Colombia”; J. Forero A. (ed.) El campesinado colombiano: 37. Bogotá: Universidad Javeriana.
3- Pesquera, Aída y Adriana Rodríguez “Impactos del actual TLC entre Estados Unidos y Colombia: Pérdida de alternativas económicas y de seguridad alimentaria nacional”; Deslinde 44: 10.
4- Garay et.al. Op.cit. p.p. 47-48.
5- Pesquera y Rodríguez Op.cit. p. 11.
6- CRIC (2011) “Tratado de Libre Comercio Colombia-Estados Unidos”. Popayán, 18 de octubre de 2011. http://www.cric-colombia.org/...
7- Manchester University, Development Solutions, CEPR. 2009. “EU-Andean Trade Sustainability Impact Assessment” (Evaluación del Impacto sobre la sostenibilidad del comercio entre la UE y los Países Andinos); p.p. 77-78.
8- Mondragón, Héctor (2010) “Unión Europea-Comunidad Andina: Asociación o Asimetría total”; La verdad sobre el TLC Colombia-UE 17: 10.
9- Calderón Salaza, Jorge E. (2008) “Agricultura mexicana y TLCAN. Mitos y realidades”; Coyuntura 143.
10- Correa, Pablo (2011) “¿Avionada o negocio verde?”; El Espectador, 12 de octubre de 2011. http://www.elespectador.com/...

Fenómenos climáticos extremos serán más difíciles de combatir

El cambio climático hará inhabitables ciertas zonas de nuestro planeta, advierte informe de la ONU

Naciones Unidas.— Más inundaciones, olas de calor y sequías cada vez más difíciles de combatir, forman parte del sombrío panorama climático sobre el cual advierten ahora especialistas en calentamiento global. Éstas serían algunas de las conclusiones contenidas en el borrador de un nuevo reporte preparado por el Panel Intergubernamental para el Cambio Climático de la ONU (IPCC), que fue dado a conocer por la agencia AP.

El informe se basa en nueva evidencia que sugiere que el cambio climático no implicará sólo alteraciones en algunos patrones del clima, como sostenían hasta ahora los pronósticos más optimistas, sino drásticos cambios que harán inhabitables ciertas zonas de nuestro planeta, advierte la información.

La versión final de este reporte será dada conocer dentro de unas semanas durante una cumbre a realizarse en Uganda, África, reunión que analizará el papel de este impacto en la economía y la vida en el planeta.
Los científicos estiman en este nuevo reporte que la posibilidad de que la Tierra vea intensificados los fenómenos climáticos extremos alcanza una certeza científica de 99 por ciento, con manifestaciones como temporales de lluvia mucho más intensos y sequías con temperaturas que llegarían a cinco grados por sobre las actuales hacia mediados de siglo, pudiendo alcanzar hasta los nueve grados hacia fines de la actual centuria.
Fuente: La Tercera

Selva amazónica perdió en septiembre 254 kilómetros cuadrados de bosque

La mayor pérdida de masa forestal en septiembre se localizó en el estado de Mato Grosso, donde florecen los sectores agrícola y ganadero, con la desaparición de 110 kilómetros cuadrados de bosque
Río de Janeiro, Brasil.

La Amazonia brasileña perdió en septiembre 253.8 kilómetros cuadrados de bosque, según datos divulgados por el gobierno.

Estas cifras, difundidas por el Instituto Nacional de Pesquisas Espaciales (INPE), significan una caída de 43 por ciento frente a los números registrados en el mismo mes de 2010, cuando la zona deforestada alcanzó los 448 kilómetros cuadrados.

Estos datos, en cambio, suponen un aumento con respecto a agosto, en el que la Amazonia perdió 164 kilómetros de selva, la cifra más baja para ese mes desde que se calcula la deforestación de la selva.
La mayor pérdida de masa forestal en septiembre se localizó en el estado de Mato Grosso, donde florecen los sectores agrícola y ganadero, con la desaparición de 110 kilómetros cuadrados de bosque, según el INPE.
El Instituto aclaró que las densas capas de nube que se registraron en la región impidieron visualizar 5 por ciento de la Amazonia.
Fuente: Acento.com

martes, 1 de noviembre de 2011

DESENREDDANDO: Carbono Gourmet en Colombia

DESENREDDANDO es una serie de documentos de debate sobre la estrategia REDD en Colombia, que se difunde mensualmente por vía electrónica. Esta estrategia se implementará en territorios de bosque pertenecientes en su mayoría a pueblos indígenas y comunidades afrodescendientes. La serie surge ante la necesidad de compilar, analizar y debatir la información sobre el tema, para responder de manera oportuna a lo que se perfila como una amenaza más en estos territorios.
 
Carbono Gourmet en Colombia
 
En el comercio de carbono existen dos tipos de mercado: los reglamentados por el Protocolo de Kyoto, como es el caso de los Mecanismos de Desarrollo Limpio (MDL), y los mercados voluntarios, que no son regulados por este convenio. Estos últimos, al no ser regulados se rigen por procedimientos menos rigurosos, lo cual ha significado su crecimiento en los últimos años.

En Colombia el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) financia un mercado voluntario de carbono cuyo objetivo es desarrollar un mecanismo que posibilite incentivar proyectos de mitigación voluntaria de carbono y generar acceso a financiamiento para la conservación y mejoramiento de sumideros de carbono, entre los que están las selvas y los bosques.

Este proyecto se desarrollará entre 2011 y 2015, fecha para la cual se espera tener un portafolio amplio de proyectos. El valor de su financiamiento es de 10 millones de dólares proporcionados por el Fondo Mundial Ambiental (Global Enviromental Fund), en colaboración con Usaid, Cecodes, la Bolsa de Valores de Colombia y la Cámara de Comercio de Bogotá.

Se espera que este mercado de carbono beneficie a las industrias extractivas y grandes empresas en Colombia, como lo refleja un estudio previo del mismo proyecto que las menciona como las principales interesadas en participar de un portafolio de proyectos de reducción voluntaria de emisiones lo cual evidenciaría el “lavado verde” que se posibilitaría con este mercado en el país.

Por otro lado, sus promotores lo consideran como un mercado de carbono con una mayor calidad que otros mercados que solo centran su atención en la compensación de emisiones, este sería un mercado de carbono de alta calidad, o en palabras del director de Fundación Natura “un mercado de carbono gourmet”.
Y ¿en qué se diferencia el carbono del carbono gourmet?. El carbono gourmet será aquel proveniente de proyectos que tengan co-beneficios además de la compensación de emisiones de carbono, es el caso de los proyectos que se pretenden desarrollar en territorios de selvas en Colombia en los que habitan comunidades tradicionales.

Dichos co-beneficios serán actividades asociadas a la conservación de la biodiversidad, al fortalecimiento o desarrollo de las comunidades locales y a la preservación de su conocimiento, o a la conservación de otros “servicios ecosistémicos”.

De esta manera, estos co-beneficios facilitarán que los inversionistas pueden “vender” más fácilmente aquellos proyectos que se pretenden desarrollar con pueblos indígenas y comunidades afrodescendientes.
En Colombia, este mercado significará un incremento del comercio de carbono y de un mayor número de actores interesado en el desarrollo de proyectos forestales para la captura de carbono y proyectos REDD en territorios colectivos que prometen altos ingresos financieros a futuro. Nos queda la pregunta de si existe por parte del gobierno la capacidad institucional y voluntad política para garantizar que no sean vulnerados los derechos de las comunidades ante la presión que genera tal expectativa por el control del carbono de las selvas. www.ecoportal.net
 
Vea la serie DESENREDDANDO en
www.censat.org/desenreddando

http://www.ecoportal.net/Eco-Noticias/DESENREDDANDO_Carbono_Gourmet_en_Colombia