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martes, 25 de octubre de 2011

Manifiesto Ecohumanista. Cambiemos El Sistema - No Cambiemos el Clima

Hay que cambiar el sistema; es necesario y obligatorio la construcción de un nuevo orden mundial en lo político, económico, ambiental y social; que sea humanista y ambientalmente amigable; con sociedades mas lógicas y justas; donde se respeten los derechos colectivos y ancestrales; se privilegie lo ético y moral y se propugne la erradicación del hambre, la pobreza y la exclusión social. 
 

“Nuestra Única Nave Espacial”, convulsiona día a día, no por acción de las fuerzas magnéticas del cosmos sino por la polución de su frágil sistema funcional, forjado evolutivamente a través de miles de millones de años, cuyos estertores estructurales indican una probabilidad metastásica, por acción antropogénica compulsiva.

La Gaia, siente dolorosamente la puntilla hiriente propinada por el hombre, que en su afán por la dominación de la naturaleza y del hombre mismo ha desarrollado un apetito voraz e insaciable que pugna contra la estabilidad del globo terráqueo. Para lograr su cometido ha diseñado estrategias de insatisfacciones humanas que conllevan a un insostenible sistema consumista cuyo leit motive es usar y votar. Es así como la burguesía transnacional sostiene ese modelo expoliador y criminal que somete los pueblos para arrebatarle sus riquezas, sin importar que con ello esté sometiendo nuestra casa común a un estado calamitoso de crisis climática, desertificación, sequias, deshielo de los glaciales y permafrost, inundaciones, derrumbes, esterilidad acuática, enfermedades, hambre, pobreza, exterminio de especies, contaminación de suelos y aire, entre otros muchos trastornos antrópicos que sufre el planeta.

La vida en la Pachamama es inviable bajo el voraz modelo capitalista, identificado por su apetito insaciable de acumulación de poder y riquezas. Sus máximos representantes, verdadero jinetes apocalípticos, cabalgan juntos succionándole la sangre a los pueblos y agrediendo ecológicamente el planeta, creándole una erosión irreversible. Sin que para nada importe la muerte de 36 millones de personas anualmente por causas asociadas al hambre y se aniquilen más de 3.500 especies/año y pongan en peligro de extinción otras tantas.
El Capitalismo, desde todo punto de vista, es inhumano, genera la destrucción acelerada y sistemática del ambiente, hace imposible el acceso al patrimonio natural de los pueblos, crea artificios tecnocráticos y terminologisistas para controlar la materia prima global y alimentos, no propugna la sostenibilidad del planeta, propicia el consumismo, produce innumerables problemas sociales, como la miseria y pobreza, en el 85% de la humanidad. Ese sistema neoliberal funciona por acción del motor de la miseria, cual combustiona con la sangre del pueblo, denominada dinero, tan necesario para la adquisición de bienes y servicios, pero tan escaso y condicionante que convierte a los pueblos en verdaderos esclavos de sus anhelos insatisfechos e inalcanzables, por la misma incoherencia del sistema consumista
Hoy el mundo no resiste tal opresión y se levanta indignado contra el poder hegemónico mundial, declarando su libertad que de manera incondicional le permita vivir viendo, en armonía con el ambiente, con la diversidad biológica, social, criterios, sexualidad, credo, etnia, gustos, sabores, etc.; sin restricciones alimentarias, ni educativas, en paz, con amor y solidaridad, entre los seres humanos.

“……los pobres no tienen lugar en el banquete”. “hemos echado una mirada al siglo del hambre (sXX)…..” ; entonces, ¿es acaso exagerado advertir que los ricos sepan que los pobres acechan los restos de sus festines?” (Pablo VI). Es imperioso detener y cambiar este modelo económico vergonzoso, que encarcela niños por comer de la basura y cobra impuestos a los alimentos que contienen grasas saturadas (llamadas trans y que seguramente provienen de alimentos OMG); hay que desactivar esta bomba de tiempo llamada hambre; hay que derogar el statu quo burocrático imperante; hay detener la vorágine industrial y crucifixión del planeta.

El hambre en el mundo no puede esperar, pues se ha convertido en el problema mas grande que tiene la humanidad, es la forma mas común de morir, el mas ingente problema sanitario, el ecológico mas importante y el económico mas grave; a pesar que se produce 2,5 veces lo que se necesita para que toda la humanidad se alimente y que se arrebata a la madre naturaleza 1,5 veces lo ella produce; sin contar que se ha sustituido la etnobiodiversidad alimenticia por estériles semillas frankesteinianas (monocultivos transgénicos) e impulsado irracionalmente la producción y prolífica reproducción acelerada con esteroide.

El inmoral neoliberalismo económico es una máquina de producción en serie de zombis, a los cuales arrea para que se alimenten de arepas de barro y comida para animales (perrarina, etc.), a la vez que le usurpa sus tierras, roba sus alimentos y mata de hambre, como sucede en las zonas donde se produce la mayor cantidad de alimentos y que más se comen en el mundo (aproximadamente 60% de los cereales a nivel mundial) es donde hay más muertes por acción del hambre.


Hoy el mundo no resiste tal opresión y se levanta indignado contra el poder hegemónico mundial, declarando su libertad que de manera incondicional le permita vivir viendo, en armonía con el ambiente, con la diversidad biológica, social, criterios, sexualidad, credo, etnia, gustos, sabores, etc., sin restricciones alimentarias, ni educativas en paz, con amor y solidaridad, como una característica intuito humanitas.
“…la paz será precaria en tanto 2.000 millones de personas estén sumergido en la miseria….” (De Gaulle) y mas 5.500 millones en pobreza real. Son las guerras el mecanismo utilizado por los imperios para el dominio de las pueblos; no obstante ello, la voluntad incólume revolucionaria asume la expresión “humanismo o nadie” (Raúl Valdés Vivo, embajador cubano), sumándole el vital prefijo eco (casa donde vivimos), a la vez que estamos enterrando la barbarie y parteando el ecosocialismo bolivariano; ademas que celebrando, desde ya, el alumbramiento del poder popular, el fortalecimiento del ambientalismo y construyendo un verdadero sistema humanista, lo cual sólo será posible mediante la desaceleración de nuestra huella de carbono.

Hay que cambiar el sistema; es necesario y obligatorio la construcción de un nuevo orden mundial en lo político, económico, ambiental y social; que sea humanista y ambientalmente amigable; con sociedades más lógicas y justas; donde se respeten los derechos colectivos y ancestrales; se privilegie lo ético y moral y se propugne la erradicación del hambre, la pobreza y la exclusión social.

¿Como lograr lo anterior?, con la “construcción del hombre nuevo” (el Che), con conciencia ambientalista y revolucionaria; que rechace la división de clases; internalice la “solidaridad por la vida” (Lula); impulse y consagre la etnocultura, el ambientalismo, la organización social solidaria y el conservacionismo de la naturaleza. Debemos pasar de una sociedad de contraste a una comunidad solidaria, justa fraterna y digna.
No cambiemos el clima; renunciemos a todo tipo de violencia contra los ecosistemas, no permitamos el agotamiento de los patrimonios naturales de la humanidad, no seamos cómplice de la exterminación de las especies endémicas y demás patrimonios autóctonos, rechacemos la patentación de la vida y la inmoral sociedad eugenésica comercial (promueve los OMG y su patentación), desaceleremos hasta su mínima expresión la ingente devastación antrópica, que atenta ecológicamente contra el sistema tierra, disminuyamos la huella de carbono, el cambio climático y la desertificación.

Es impostergable migrar del despilfarrador sistema consumista hacia una alimentación sana y uso de lo necesario para vivir viviendo sin agredir nuestro planeta.
Cambiemos las premisas "Usa y Bota" por la Filosofía de las 3R (Reduce, Reusa y Recicla).
El Frente Nacional de Ambientalista Revolucionarios (FRENAR), manifiesta su voluntad de transcender el egoísta modelo capitalista y sumar esfuerzos incansablemente para seguir construyendo el camino que conduce al Socialismo Bolivariano, caracterizado por la Paz, la Solidaridad, el Amor a los seres humanos y a la naturaleza, sin restricciones ni prejuicios. Consciente de lo anterior creemos en un modelo de vida EcoHumanista, como una amalgama inseparable que garantice la permanencia, en el tiempo, de todas las especies, disminuya el consumismo, propugne el bienestar social y privilegie lo ambiental ante el desarrollismo. En tal sentido, nuestro compromiso parte de la posibilidad cierta de poder ayudar a FRENAR:
  • El excesivo Consumo de Energía.
  • La Desertificación.
  • La Polución de Agua y Aire.
  • El Calentamiento del planeta.
  • El Hambre.
  • La Miseria.
  • La Pobreza.
  • El Burocratismo.
  • El Consumo Transgénico.
  • La Patentación de la vida.
  • La Extinción de especies
  • La Proliferación de OMG.
  • La Contaminación de Suelo
  • La esterilización de océanos y ríos. www.ecoportal.net
Frente Nacional de Ambientalista Revolucionarios (FRENAR) - Republica Bolivariana de Venezuela, Octubre de 2011 http://www.ecoportal.net/Temas_Especiales/Politica/Manifiesto_Ecohumanista._Cambiemos_El_Sistema_-_No_Cambiemos_el_Clima

Nuevo Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible: Licenciamiento ambiental a la medida de la gran minería

En materia de licencias ambientales, la nueva Agencia parece estar cortada a la medida para acelerar la locomotora minera, pero sobre todo para que ruede sin frenos su vagón más riesgoso: la gran minería. 

Por fin un Ministerio verde

Hace unos días presenciamos la tan esperada resurrección del Ministerio de Medio Ambiente. En 2003 había sido fusionado con el de Desarrollo Económico y convertido en el Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial, o en otras palabras, el ministerio de todo y de nada a la vez.

Hoy este Ministerio se escinde y el de Ambiente renace con nuevo nombre, nuevas funciones y nueva estructura, mediante la ley 1444 de 2011 y el Decreto 3570 del 27 de septiembre de 2011, que no solo restablecen el Ministerio, sino que reorganizan el ahora llamado Sector de Ambiente y Desarrollo Sostenible.

Sin duda este renacimiento es positivo, no sólo por la importancia intrínseca del patrimonio natural del país y la necesidad de una institucionalidad ambiental de alto perfil para protegerlo, sino también por la importancia de que dicha institucionalidad sea fuerte en épocas de un desarrollo impulsado por locomotoras desbocadas, como la minera.

Auto-servicio casi automático

Sin embargo, hay al menos un aspecto de esta nueva institucionalidad verde que vale la pena examinar con lupa, pues sospecho que no se diseñó para contener a la locomotora minera, sino todo lo contrario, para ponerla a andar más rápido: el licenciamiento ambiental.

Comienzo por señalar que los procesos de licenciamiento ambiental en Colombia han sido tradicionalmente bastante débiles:

  • En primer lugar, los decretos que han regulado la licencia ambiental han ido excluyendo de este procedimiento a cada vez más actividades, hasta llegar al flaco y laxo Decreto 2820 de 2010, que nos rige hoy.
  • En segundo lugar, en estos procesos es el propio peticionario de la licencia quien realiza el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) y el diagnóstico ambiental de alternativas del proyecto, lo cual resulta bastante absurdo, pues al fin de cuentas el papel de la autoridad -que es evaluar los impactos ambientales- se reduce casi al de una notaría.
  • En tercer lugar, estos procesos suelen estar permeados por intereses políticos locales, son herméticos y poco transparentes. Tan oscura es la situación que, como lo señaló recientemente Guillermo Rudas, las autoridades ambientales –sobre todo las corporaciones– no son transparentes con la publicación del registro completo de licenciamiento, el cual ni siquiera el Ministerio de Ambiente conoce aún.
  • Y por último, las autoridades ambientales son laxas al entregar licencias, tal como lo reveló un estudio de la Contraloría en 2006: entre 1994 y 2005 apenas se negó el 3 por ciento de las licencias solicitadas.
Una rueda suelta

Esta debilidad preocupa aún más si se tiene en cuenta el revolcón institucional que se ha producido con el nuevo Ministerio: la Dirección de Licencias, Permisos y Trámites Ambientales del Ministerio de Ambiente ha dejado de existir.

Mediante Decreto 3573 de 2011 se creó la Agencia Nacional de Licencias Ambientales (ANLA), una unidad administrativa especial con autonomía administrativa y financiera que queda vinculada al sector de ambiente y desarrollo sostenible.

Es decir, la función de estudio, aprobación y expedición de licencias, permisos y trámites ambientales de los megaproyectos ya no está dentro del Ministerio, sino en una unidad administrativa que aunque vinculada al mismo, ya no estará bajo la autoridad del ministro.

Según el Decreto 3573, el director de esta Agencia será nombrado directamente por el presidente de la República, pero tendrá relación directa con el ministro, quien tendrá poder de veto en la concesión de licencias ambientales para proyectos de gran escala.

ANLA: ¿cortada a la medida?
No hay duda de que lo que está detrás de esta reforma son las reiteradas quejas de varios sectores –entre ellos el minero– acerca de las demoras en la expedición de licencias y el afán del gobierno por acelerar la locomotora minera.

Esta reforma debilitará el ya flojo proceso de licenciamiento ambiental. Sin embargo, teniendo en cuenta que el Ministerio sólo tiene competencia para expedir licencias en proyectos de gran escala y envergadura (Artículo 52 de la Ley 99 de 1993 y Decreto 2820 de 2010) y que las Corporaciones Autónomas Regionales (CAR) expiden el grueso de las licencias, no deja de ser curiosa esta reforma, pues según el Decreto 3573, la ANLA sólo podrá expedir las licencias que hasta ahora eran de competencia del Ministerio.

¿Por qué hacer más expedito el licenciamiento ambiental que hace el Ministerio y no aprovechar la oportunidad para modificar también el que hacen las CAR? ¿Por qué quitar las “trabas” solamente para los proyectos de gran escala? ¿Será que la locomotora minera arrastra un vagón VIP, cargado de proyectos estratégicos de gran escala que requieren licencia ambiental del Ministerio en poco tiempo y sin restricciones? No parece descabellado pensarlo.

Y más si se tiene en cuenta el gol que metió el gobierno en el Plan Nacional de Desarrollo (Ley 1450 de 2011) a este respecto: el artículo 224 de dicha ley recortó en 30 por ciento el tiempo del procedimiento para evaluar y otorgar licencias ambientales.

Además estableció que tras cierto tiempo, si el Ministerio de Ambiente –ahora la ANLA– no ha decidido sobre la licencia, un comité con participación del Departamento Nacional de Planeación y del Ministerio del sector al que pertenece el proyecto evaluado –que puede ser por ejemplo el de Minas o el de Transporte– podrá hacer recomendaciones obligatorias respecto a la licencia, contra las cuales no cabrán recursos.

Reducir el tiempo para evaluar las propuestas implica reducir el rigor con el que se evalúan —que de hecho ya era bajo—; y permitir que un sector sea juez y parte en la concesión de una licencia es hacer aún más laxo el control que corresponde al Estado.


Para los mega-proyectos mineros

Resulta más preocupante que estas reformas apunten a beneficiar principalmente a los grandes proyectos mineros: son los de mayor potencial productivo y el gobierno ya ha dicho que no desea desaprovecharlos.

Sería el caso de la Gresytar Resources y su fallido proyecto de explotación de oro a cielo abierto en el páramo de Santurbán. La empresa tenía título minero hace más de diez años (podía explorar), pero no había podido obtener la licencia ambiental (no podía explotar aún), pues el Ministerio no había decidido sobre la solicitud de la misma. Al final, debido a la presión de la ciudadanía, la empresa desistió del proyecto y el Ministerio terminó negando la licencia, aunque la letra menuda de la resolución parecería permitir que el proceso continúe de oficio.

El caso Greystar –hoy llamada, irónicamente, EcoGold Resources– se convirtió en el ejemplo de mostrar para las empresas mineras que protestan por la demora en el licenciamiento. Pero con esta nueva institucionalidad, casos como este difícilmente se repetirán, pues nunca más una licencia se tardará tantos años y habrá menos tiempo para que la sociedad civil reaccione y participe de veras en las decisiones acerca de un proyecto de este tipo.

Este escenario parece estarse presentando en el caso del proyecto minero Cañaverales de la empresa brasileña MPX, en el sur de La Guajira —donde fungen como asesoras una exministra de ambiente, una exviceministra de aguas y una exdirectora de licencias ambientales— y que efectivamente obtuvo la licencia en menos de un año, tiempo récord que todas las demás empresas querrán tratar de batir.

Así pues, en materia de licencias ambientales, el nuevo Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible parece estar hecho a la medida de la locomotora minera, pero sobre todo, a la medida de su vagón más riesgoso y arrollador: la gran minería.


* Abogado e investigador del Centro de Investigaciones Sociojurídicas -CIJUS- de la Universidad de los Andes.
http://www.razonpublica.com/index.php/econom-y-sociedad-temas-29/2490-nuevo-ministerio-de-ambiente-y-desarrollo-sostenible-licenciamiento-ambiental-a-la-medida-de-la-gran-mineria.html

lunes, 24 de octubre de 2011

Quién contra Monsanto

El Relator Especial sobre el derecho a la alimentación de la Organización de las Naciones Unidas, Olivier De Schutter, señaló en su informe (1) que “la agricultura debe reorientarse fundamentalmente hacia modos de producción que sean socialmente justos y más sostenibles”, refiriéndose a la agroecología. Este método busca imitar los procesos naturales del medio ambiente para reciclar nutrientes, integrar cultivos y controlar las plagas sin la necesidad de insumos externos (como los plaguicidas), al mismo tiempo que busca empoderar a los agricultores. Todo es cuestión de tiempo… el que controla la semilla, controla el alimento.
 
 
La compañía biotecnológica-agrícola más grande del mundo, Monsanto, ha sido objeto de crítica dentro de los grupos ambientales y medios de comunicación desde la creación del glifosato, componente principal del herbicida más vendido: RoundUp.

Esta sustancia fue elaborada en el 1970 por John E. Franz, un trabajador de Monsanto (2), cuyo descubrimiento lo llevó a ganarse premios dentro de la comunidad científica. Sin embargo, permanece en duda los efectos nocivos que los residuos de glifosato pueden causar en el ser humano. La Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés), en su documento sobre el re-registro de pesticidas del 1993 (3), indicó que esta sustancia química presenta niveles bajos de toxicidad (Clase III), y su exposición puede causar irritación en la piel, los ojos y la garganta (si es aspirado). Pero, en un reportaje investigativo publicado en Ecoportal.net (4), se denota que las consecuencias pueden ser más severas con la presencia de otros ingredientes “activos” que se encuentran en los herbicidas.

Originalmente, cuando Monsanto fue fundado en el 1901 en St. Louis, Missouri, era una empresa dedicada a la química. Luego, pasó a ser el principal productor de semillas genéticamente modificadas (produce el 90% de las que están en el mercado) para que resistan el herbicida (diseñado para detener el crecimiento de las plagas y las malezas que afectan las cosechas). Según el documental The world according to Monsanto (2008) (5), el herbicida RoundUp fue introducido al mercado en el 1974 como un producto biodegradable y seguro. No obstante, Monsanto fue demandado en dos ocasiones por publicidad falsa y engañosa. La primera fue en 1996 en Nueva York y la segunda tan reciente como el 2007 en Francia.

No es de extrañarse que la empresa haya sido demandada y multada. Actualmente, Monsanto está siendo investigada (6) por la Securities and Exchange Commission (SEC) junto al Departamento de Justicia Federal, porque ha violado los códigos de las políticas de fraude. Entre las acusaciones (7) que están en su contra son: el no mantener sus transacciones y registros al día de manera precisa y transparente, tener a empleados o funcionarios de la compañía que conocen sobre dichos actos sin reportarlos y en ocasiones, omitir datos sobre a quiénes fueron dirigidos los cheques de pago. La multa asciende a aproximadamente $1 millón de dólares y la empresa debe recibir auditoría del Departamento de Justicia por tres años. Curiosamente, Monsanto asintió a pagar por las faltas sin necesariamente aceptar o negar las acusaciones. No ha sido la primera vez que lo hacen.

Por ejemplo, en el documental The world according to Monsanto de Marie-Robin Monique, se demuestra una planta en Anniston, Alabama, donde la compañía descargaba sus desechos tóxicos en los ríos y quebradas que la gente utilizaba para bañarse o pescar. Pero, los habitantes de Anniston desconocían que las descargas no se filtraban y que contenían PCB (Polychlorinated Byphenils) (8), una mezcla de compuestos químicos con cloro, que causan cáncer a los animales y ha producido cambios inmunológicos en los seres humanos.

Cientos de personas en Anniston murieron y otros quedaron afectados por la contaminación. El caso (9) se llevó a corte y Monsanto accedió a pagar $700 millones para compensar los daños. Pero, ningún funcionario en específico ha sido procesado. Parece ser que la vía más fácil es pagar por las faltas y continuar con sus prácticas… y caso cerrado.

¿Etiquetar o no etiquetar? El dilema de los transgénicos
Para entrar en contexto, la primera semilla alterada genéticamente fue la soya, creada en los laboratorios de Monsanto en el año 1996, al cual se le llamó RoundUp Ready debido a su resistencia al herbicida RoundUp, producto también de ellos. Antes de poder ser admitidas al mercado, tenían que ser evaluadas por la Administración de Drogas y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés). Esto ha provocado controversia porque aprobaron el producto con el argumento de que eran “sustancialmente equivalentes” a los alimentos naturales, según documentos revelados en el filme. Además, se reveló en la película que varios ejecutivos de Monsanto pasaron a ser funcionarios importantes en la FDA, lo cual pondría en duda la legitimidad de los estudios científicos para otorgar los permisos.

Por otro lado, organizaciones como el Movimiento Internacional de Consumidores (CI, por sus siglas en inglés), ha estado luchando alrededor de dos décadas para etiquetar los productos que tengan organismos genéticamente modificados (GMO, por sus siglas en inglés), por entender que es un derecho de todo consumidor conocer qué contienen los productos que compra. Finalmente, en la Cumbre Anual del Códex Alimentarius de este año, se aprobó (10) la medida de que cualquier país que desee adoptar el etiquetado no enfrentará sanciones legales de la Organización Mundial del Comercio, luego que Estados Unidos retirara su oposición a la identificación de transgénicos.

Monsanto en Puerto Rico
Monsanto inició sus operaciones en la Isla para el año 1983 (como sucesor de la empresa Asgrow) y actualmente cuenta con dos plantas: una en Isabela y la otra en Juana Díaz. En Puerto Rico, la empresa se dedica a la investigación de maíz y algodón, al igual que la elaboración de soya para ser consumida en los Estados Unidos.

El pasado 30 de junio, Monsanto anunció que establecerá un laboratorio bioagrícola en el municipio de Juana Díaz para investigar mejores calidades de maíz y algodón. Según el artículo publicado en el periódico El Nuevo Día (11), la compañía invertirá $4.3 millones y creará aproximadamente 45 empleos, datos que la industria biotecnológica del País considera beneficioso para la economía. Luego, el mismo diario publicó un reportaje investigativo (12) sobre las dudas, controversias y repercusiones que tendrá los productos transgénicos en la Isla a causa de los impulsos de Monsanto y la empresa bioagrícola Pioneer Hi-Bred para expandir sus operaciones. En este artículo, muchos expertos coincidieron en que estos productos son tóxicos y causarán graves daños tanto al medio ambiente como a la salud.

Uno de los argumentos que se ha utilizado para justificar la introducción de cultivos transgénicos a los países es garantizar la seguridad alimentaria para los habitantes. En cambio, el Relator Especial sobre el derecho a la alimentación de la Organización de las Naciones Unidas, Olivier De Schutter, señaló en su informe (13) que “la agricultura debe reorientarse fundamentalmente hacia modos de producción que sean socialmente justos y más sostenibles”, refiriéndose a la agroecología. Este método busca imitar los procesos naturales del medio ambiente para reciclar nutrientes, integrar cultivos y controlar las plagas sin la necesidad de insumos externos (como los plaguicidas), al mismo tiempo que busca empoderar a los agricultores.
Todo es cuestión de tiempo… el que controla la semilla, controla el alimento. www.ecoportal.net
Alyssa A. Méndez Batista - Revista Latitudes - http://revistalatitudes.org
Referencias:
(1) http://www.srfood.org...
(2) http://www.monsanto.com/...
(3) http://www.epa.gov/..
(4) http://www.ecoportal.net/...
(5) http://video.google.com/...
(6) http://www.nytimes.com/...
(7) http://www.sec.gov/...
(8) http://www.atsdr.cdc.gov/...
(9) http://www.chemicalindustryarchives.org/...
(10) http://www.biodiversidadla.org/...
(11) http://www.elnuevodia.com/...
(12) http://www.elnuevodia.com/...
(13) http://www.srfood.org/...

Contravía-La locomotora minera en Colombia. Entrevista con Joan Martínez Alier

INTERESANTE VIDEO PARA VER, ANALIZAR Y ACTUAR

Se forma un agujero de ozono en el Ártico

La pérdida de ozono en el Ártico este año fue tan grave que, por primera vez, los científicos están considerando la existencia un agujero de ozono parecido al de la Antártida.
Según ellos, el 80% del ozono situado a unos 20 kilómetros por encima del suelo se ha perdido.
El fenómeno fue causado por las bajas temperaturas en los estratos más altos de la atmósfera, que duraron más tiempo de lo usual. Al parecer, el frío provoca que los químicos que destruyen el ozono se vuelvan más activos.
La investigación publicada en la revista Nature indica que en la actualidad es imposible predecir si tales pérdidas de ozono se producirán de nuevo.
Los primeros datos acerca de la magnitud de la destrucción del ozono en el Ártico fueron dados a conocer en abril. Sin embargo, esta es la primera vez que los datos se analizan cuidadosamente.
clic Lea también: Daños sin precedentes en la capa de ozono

Cada vez más fríos

"Los inviernos en la estratosfera ártica son muy variables: algunos son cálidos, otros más fríos", dijo Michelle Santee del Jet Propulsion Laboratory (JPL) de la NASA.
"Sin embargo, en las últimas décadas, los inviernos han sido cada vez más fríos".
"Debido a esta tendencia y a la alta variabilidad, anticipamos que vendrán inviernos en los que las temperaturas bajarán aún más. Si ello ocurre y los niveles de cloro se encuentran altos, anticipamos más pérdidas graves de ozono", aseguró Santee.
"Descubrir por qué ocurrió todo esto tomará años de estudios detallados"
Michelle Santee, Jet Propulsion Laboratory de la NASA
Los químicos que destruyen el ozono se originan en sustancias como los clorofluorocarbonos (CFC), que comenzaron a utilizarse a finales del siglo pasado en refligeradores y extintores de incendios, entre otros.
Sus efectos destructivos se documentaron por primera vez en la Antártida, una zona que experimenta graves pérdidas de ozono en cada uno de sus inviernos.
La utilización de estos productos se fue limitando progresivamente, hasta que en 1987 fue prohibida por el Protocolo de Montreal y sus sucesores.
La capa de ozono bloquea los rayos ultravioletas del sol que pueden causar cáncer de piel, cataratas y otras enfermedades.

¿Por qué?

Las temperaturas de invierno en la estratosfera del Ártico no suelen bajar tanto como en la Antártida, en el extremo sur del mundo.

Y aunque en el Ártico no se registraron récords de bajas temperaturas este año, el aire sí se mantuvo en su punto más frío por un período de tiempo inusualmente largo y cubrió un área muy grande.

Capa de ozono
El ozono se destruye dentro de las nubes estratosféricas polares. El cloro es el principal responsable.
Además, el vórtice polar -el fenómeno en el que los vientos circulan alrededor de la región del Ártico, aislándola de los principales sistemas meteorológicos del mundo- también fue más potente que de costumbre.

"Descubrir por qué ocurrió todo esto tomará años de estudios detallados", dijo Santee.
"Las bajas temperaturas se mantuvieron estables desde diciembre hasta abril y ello no había sucedido nunca antes en el Ártico según el registro instrumental".

El tamaño y la posición del agujero de ozono cambia con el tiempo, de acuerdo a cómo se mueva el vórtice -hacia el norte o hacia el sur- sobre las diferentes regiones.

Esta vez, algunas estaciones de monitoreo en el norte de Europa y Rusia registraron mayores niveles de penetración de los rayos ultravioleta de onda media.

Aunque el agujero en la capa de ozono de la Antártida no ha experimentado crecimientos importantes en los últimos años, si los compuestos de cloro continúan en la atmósfera superior -como lo han hecho durante décadas- tendremos que esperar a mediados de siglo para que la capa de ozono recupere su salud preindustrial.
http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2011/10/111002_agujero_ozono_artico_en.shtml 

Bogotá supera límites de contaminación de la OMS


Bogotá, entre las ciudades más contaminadas de Latinoamérica.
Bogotá, entre las ciudades más contaminadas de Latinoamérica.

La contaminación en las grandes ciudades sobrepasa las recomendaciones de la OMS.
La contaminación en las grandes ciudades sobrepasa las recomendaciones de la OMS.

La polución es una de las principales problemáticas, por lo que se buscan medidas para mejorar la calidad de los combustibles. - Unimedios
La polución es una de las principales problemáticas, por lo que se buscan medidas para mejorar la calidad de los combustibles. - Unimedios

 
Bogotá D.C., sep. 30 de 2011 - Agencia de Noticias UN - Bogotá, junto con Santiago de Chile, Buenos Aires y Ciudad de México, presenta los mayores índices de vulnerabilidad frente al cambio climático según un trabajo del proyecto Adapte. 

Una medición del proyecto Adaptación al Cambio Climático en las Ciudades de América Latina (Adapte) determinó que estas ciudades sobrepasan considerablemente las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en cuanto a la cantidad de partículas suspendidas en el aire. “También encontramos que este tipo de factores están relacionados con problemáticas como la mortalidad”, explicó Patricia Romero, investigadora de la Universidad para la Investigación Atmosférica (UCAR) de Colorado (EE. UU.). 

Según la OMS, los niveles de PM10 o partículas suspendidas en el aire deben ser de máximo 20 microgramos por metro cúbico (µg/m3), a fin de evitar efectos nocivos para el ser humano. Sin embargo, ciudades como Bogotá presentan niveles superiores.
“Estuvimos revisando varias estaciones de medición de aire y encontramos que las zonas de la ciudad donde menos contaminación existe se registran 40 µg/m3”, aseguró la investigadora. “Ciudades como Santiago (Chile) presentan cifras más altas que no solo se perciben en los aparatos de monitoreo, se ven en el color del aire y en su ambiente”, agregó. 

Tales índices son los causantes de enfermedades relacionadas con el ingreso de metales pesados al organismo, entre ellas las infecciones respiratorias agudas (IRA), infecciones respiratorias bajas, enfermedades pulmonares obstructivas, cáncer de pulmón y asma. Según la OMS, se calcula que la contaminación atmosférica urbana causa en todo el mundo 1,3 millones de muertes al año.
De acuerdo con los investigadores, las localidades bogotanas con mayor grado de estos agentes contaminantes son: Ciudad Bolívar, Usme, San Cristóbal y Usaquén. 

Sumado a la contaminación del aire, condiciones como el cambio de temperaturas fueron identificadas como condicionantes para la calidad de vida de los ciudadanos. “Hicimos un muestreo estadístico en el que relacionamos los índices de mortalidad y el clima, detectando que las olas de frío están ligadas al aumento de la mortalidad. En Bogotá no es tan notorio porque no hay cambios muy marcados en la temperatura, pero en México y Argentina sí es claro”, aclaró Romero. 

Ante situaciones que se asocian al cambio climático como las inundaciones, las olas de calor y frío y las sequías extremas, los sectores de El Codito (norte) y Juan Rey (suroriente), en la capital colombiana, presentan el mayor impacto. “Primero porque se ubican en alturas superiores a los 2.500 metros y segundo porque su infraestructura no está acondicionada para prevenir los cambios”, aseguró Andrea Lampis, líder del estudio en Bogotá y vinculado al Instituto de Estudios Urbanos (IEU) de la UN de Colombia.
Actualmente los investigadores trabajan en la formulación de estrategias conjuntas con las autoridades de cada ciudad, para encontrar mecanismos de reducción de la contaminación y el impacto ambiental.

Biocomercio: ¿Eco-ingreso seguro?

Brigitte Baptiste
Con el anuncio de la nueva estructura del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADS) reaparece en escena el tema de los mercados verdes. Se trata de un tipo de iniciativa que impulsa el uso sostenible de la biodiversidad y potencia los factores de competitividad más obvios de nuestro país, por encima del oro y el petróleo, ya que son pocos quienes compiten con nuestra megadiversidad (fundamentalmente Brasil, por su tamaño), y si muchos con los  recursos minero-energéticos. La pregunta, sin embargo, es cuál es el papel que debe jugar la institucionalidad en el desarrollo de este tipo de mercados, después de casi dos décadas de promover la producción más limpia (hay un CONPES para ello) o el consumo de productos orgánicos o ecológicos (vía certificación, por ejemplo).

El propósito de un sistema específico de mercadeo basado en la biodiversidad no es otro que el de generar  rentabilidad financiera a partir de nuevas líneas de producción basadas en la variadísima oferta de fauna, flora y microorganismos  de nuestro país; a veces incluyendo temas como los paisajes y su aporte al ecoturismo. En ese sentido, es igualmente válido promover la venta de mermelada de uva de anís o de carne de chigüiro, que sombreros de cañaflecha (vueltiaos) o extractos de plantas medicinales destilados por cooperativas rurales y certificados por Invima (que casi nunca lo hace…). Y por supuesto, material genético, si logramos deshacernos de la paranoia de la biopiratería, que ha tenido efectos nefastos en la investigación en el país. En síntesis, crear una economía de mercado para la biodiversidad, que contribuya a valorarla al menos monetariamente, y por tanto, a generar ingresos que podrían usarse proporcionalmente para la conservación, vía impuestos, tasas o inversiones directas de los productores.

Es precisamente este último postulado el que impulsa al “sector” ambiental a promover el biocomercio, como parte de una política pública que fomenta la búsqueda de recursos frescos del sector privado para pagar por la preservación de los ecosistemas, al menos parcialmente: transferir a los agentes de las cadenas productivas parte de los costos de la conservación. Es sensato.

Siendo una actividad cuya lógica pertenece al comercio, pareciera obvio que fuesen los comerciantes los más interesados en este universo de oportunidades, pero esto no está sucediendo efectivamente. Dirán estos que se trata de actividades riesgosas, de largo aliento, que requieren innovación tecnológica, etc. Motivos para pedir subsidios. Motivos para pedir inversión de recursos públicos en actividades de fortalecimiento gremial, capacitación, investigación, promoción. Actividades para el SENA, COLCIENCIAS, las Cámaras de Comercio, Mincomercio, Proexport. ¿Pero puede el sector ambiental ser juez y parte de una estrategia de aprovechamiento de un recurso? ¿Qué diríamos si de los limitadísimos recursos del MADS  se destinaran dineros para subsidiar actividades petroleras con el argumento de que se requiere encontrar caminos de extracción más sostenibles? ¿Deberían utilizarse los recursos públicos ambientales para pagar por la reconversión ecológica de las actividades ganaderas o agropecuarias destructivas? Lo cierto es que si muchas actividades productivas no sostenibles han sido subsidiadas fuertemente por el Estado, ¿por qué no las ambientalmente sensibles? ¿Ecoingreso seguro? ¿O es mejor dejar de gastar recursos de otros sectores subsidiando actividades no sostenibles, como los sistemas arroceros que acaban transfiriendo a las compañías de agroquímicos los impuestos de los colombianos?

Parecería que la prescripción de una política de biocomercio requiere de una estrategia fiscal o crediticia específicamente estructurada para permitirle a los agentes privados cumplir con las normas y políticas de la sostenibilidad, no solamente para adherirse a sus principios como mecanismo de publicidad: lo que está en juego no es la rentabilidad sino la supervivencia.

La responsabilidad ecológica es de todos los colombianos, y existen mecanismos para promoverla y hacer que sea realidad el principio constitucional que la consagra, sin necesidad de que nos cobren por ella.
http://www.lasillavacia.com/elblogueo/blogverde/28115/biocomercio-eco-ingreso-seguro

El TLC: cambiar la soberanía por "oportunidades de negocios" para unos cuantos

Con el TLC el Estado Colombiano se priva de la posibilidad de controlar los flujos especulativos, los precios de los medicamentos, y se sustrae de promover el fortalecimiento del mercado interno, la industrialización y el desarrollo social. Esto se debe a que en todos los campos se instaura el predominio de la iniciativa privada y el afán de lucro, el Estado colombiano limita su radio de acción y debe adaptar su legislación a las normas estadounidenses.
 
Con el TLC se pone a competir, en condiciones desventajosas para Colombia, a nuestro débil aparato productivo con la primera economía del mundo, fuertemente exportadora de productos agrícolas, industriales y de servicios y decenas de veces más grande. El texto del tratado establece un proceso rápido de desgravación arancelaria, única forma de protección de la producción nacional, con ello peligran no sólo los arroceros, avicultores, lecheros, cerealeros, algodoneros, sino los pequeños y medianos industriales. También se da pleno acceso a los capitales estadounidenses sin la posibilidad de establecer unos mínimos condicionamientos, de tal forma que en lugar de la depredación ambiental y el saqueo de los recursos y el trabajo nacionales, contribuyan al desarrollo. Los exportadores de ese país se están frotando las manos y los productores colombianos deberían estar seriamente preocupados.

Con el TLC el Estado Colombiano se priva de la posibilidad de controlar los flujos especulativos, los precios de los medicamentos, y se sustrae de promover el fortalecimiento del mercado interno, la industrialización y el desarrollo social. Esto se debe a que en todos los campos se instaura el predominio de la iniciativa privada y el afán de lucro, el Estado colombiano limita su radio de acción y debe adaptar su legislación a las normas estadounidenses.

Durante los años en que estuvo vigente el ATPDEA, que eliminaba aranceles en Estados Unidos para miles de partidas, Colombia sólo exportó a ese país unas decenas de productos, principalmente básicos y sin mayor elaboración, lo cual demuestra las limitaciones estructurales de nuestra oferta exportable. En ese tiempo no sólo no se desarrolló una nueva capacidad exportadora sino que aumentó sensiblemente la pobreza, el desempleo y la concentración de la tierra.

El gobierno colombiano en lugar de estar elevando el nivel de vida de la población para fortalecer la producción agraria e industrial, ha decidido, apostar todo el futuro del país a que algunos empresarios tengan “oportunidades de negocios”. El precio que paga es la pérdida de la soberanía nacional.
El “Plan de Acción” Obama – Santos, no fue sino un pretexto para atenuar la oposición de sectores del partido demócrata al TLC, pero la realidad laboral no ha cambiado. Más allá de los asesinatos de sindicalistas, las sucesivas reformas laborales han deteriorado las condiciones laborales y debilitado a los sindicatos. Las cooperativas de trabajo que burlan los derechos de los trabajadores se mantienen en otras formas.

El TLC consiste en la profundización de un modelo económico que condujo al mundo a la crisis que se vive desde 2008 y representa la consolidación, mediante un tratado internacional, de las políticas de apertura económica que han llevado al país a la grave situación que vivimos. www.ecoportal.net
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miércoles, 19 de octubre de 2011

El 62% de la tierra deforestada en la Amazonía se convierte en pastizales


El 62 por ciento del área deforestada en la Amazonía brasileña, hasta 2008, estaba ocupada por tierras de pasto para ganado. Así lo confirma un estudio del Instituto Nacional de Investigación Espacial de Brasil (INPE) y de la Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria (Embrapa).

El estudio determinó que hasta el año 2008, 719.000 kilómetros cuadrados (el 17,5 por ciento de la Amazonía brasileña) habían sido deforestados. De estos, 447.000 kilómetros cuadrados estaban siendo utilizados para la cría de ganado, con una densidad media de 1,6 cabezas por hectárea. Por otro lado, 35.000 kilómetros cuadrados (menos del 5 por ciento) estaban dedicados a cultivos agricolas industriales de productos como la soja. El estado de Mato Grosso tenía el porcentaje más alto de tierra forestal convertida a la agricultura a gran escala, un 15 por ciento.

El estudio llegó a la conclusión de que más del 21 por ciento de la región deforestada estaba o está en fase de regeneración, ya fuera por la recuperación de la vegetación natural o por el establecimiento de plantaciones.

Otros usos de la tierra incluían la minería (la mitad ocurre en el estado de Pará), la creación de asentamientos y el crecimiento de áreas urbanas, y las regiones inundadas tras la construcción de presas. Los resultados completos del estudio aún no han sido publicados.

Los hallazgos parecen confirmar que la cría de ganado continúa siendo el motor predominante de la deforestación del bosque húmedo amazónico. En una región donde los precios de la tierra suben con rapidez, la ganadería extensiva se usa como vehículo para la especulación, algo que generalmente es ilegal.
El terreno arbolado tiene muy poco valor; una vez transformado en pastizales, no obstante, puede ser utilizado para la cría de ganado o puede ser vendido a empresas dedicadas a la agricultura industrial. Los ranchos en particular se han convertido en un negocio multimillonario, que abastece a los mercados locales de carne y a los internacionales de productos de cuero.

Desde 2009, los grandes compradores de carne y el gobierno brasileño –bajo la presión de diferentes campañas en defensa del medio ambiente– han tomado medidas duras contra la deforestación para la cría de ganado.

En la actualidad, varios bancos de capital estatal están obligando a los terratenientes a registrar sus propiedades en conformidad con las leyes ambientales, si desen acceder a préstamos de interés reducido. Asimismo, los principales mataderos se han comprometido a establecer controles más estrictos sobre sus fuentes de ganado, para asegurar que no contribuyen a la deforestación o al uso de mano de obra forzada en los ranchos.

FUENTE | es.mongabay.com

El cambio climático y los sistemas frágiles

El informe sobre Desarrollo Humano 2007/2008 del PNUD, definió al cambio climático como una tragedia en marcha y alertó que permitir el avance de esta tragedia representaría una violación sistemática de los derechos humanos de los pobres y de las futuras generaciones y un paso de retroceso en cuanto a los valores universales.
 
 
Definiciones (De la publicación de La Dirección Nacional de Medio Ambiente – Uruguay – Ediciones Panda. 1998)
 
En 1910 el Austriaco Koppen realizó una clasificación del clima, considerando dos variables: la temperatura del aire y la distribución de las lluvias, esta clasificación se mantiene en forma general con adaptaciones a partir de considerar otras variables, como la altitud, la posición latitudinal, la distancia al mar, afectadas por los movimientos de la tierra, alrededor del sol (traslación) y sobre su propio eje (rotación) y la inclinación del mismo.

El clima, es el conjunto de condiciones atmosférica que son características de un lugar o de una región determinada, consideradas durante un largo período de tiempo, normalmente mayor a treinta años (30 años). Tiene influencia directa con la vegetación y fauna que vive en una región y hasta en las poblaciones originarias.

El tiempo, son las condiciones imperantes en el lugar, considerando un momento determinado, se caracteriza por sufrir cambios repentinos y variaciones rápidas.

El clima es el valor medio del tiempo durante un período mayor a treinta años.

La atmósfera, es la capa de aire que rodea la tierra, y es la que permite la Vida al actuar como protectora mitigando la energía solar, necesaria para originar las condiciones climáticas y ambientales, especialmente por el efecto invernadero al permitir pasar la radiación solar y a su vez retener una parte de esa energía.

Cambio climático
Está relacionado con la modificación del clima pero provocado por el hombre, al aumentar el efecto invernadero a partir de las actividades humanas, por la emisión de gases de efecto invernadero, originando episodios meteorológicos extremos, (inundaciones, sequías, huracanes, tsunami, tormentas, nevadas, granizo, etc.)

El informe sobre Desarrollo Humano 2007/2008 del PNUD, definió al cambio climático como una tragedia en marcha y alertó que permitir el avance de esta tragedia representaría una violación sistemática de los derechos humanos de los pobres y de las futuras generaciones y un paso de retroceso en cuanto a los valores universales.

La Cumbre de la Tierra de 1992 en Río de Janeiro aprobó la AGENDA 21, que es un plan general de acción mundial que contiene estrategias para prevenir el deterioro del ambiente y establece las bases para un desarrollo sustentable a escala planetaria.

Originando el paradigma del Desarrollo Sustentable y la preocupación por los problemas ambientales globales. Ramón Pichs Madruga en su libro, Cambio Climático: Globalización y Subdesarrollo- La Habana- 2008- señaló los siguientes: el cambio climático derivado del reforzamiento del efecto invernadero, la pérdida de la diversidad biológica, el deterioro de la capa de ozono, la contaminación urbana, el tráfico transfronterizo de desechos peligrosos, la contaminación de los mares, océanos y zonas costeras, la deforestación intensiva, la explotación sin control de los recursos naturales, el deterioro ambiental asociado a las condiciones de subdesarrollo y pobreza, la contaminación del agua potable y su falta de disponibilidad, la desertificación por la explotación intensiva, la contaminación atmosférica, la utilización indiscriminada de agroquímicos e insecticidas y métodos de explotación sin control efectivo.


El planeta está dando señales constante de su fragilidad, las catástrofes naturales se suceden con una frecuencia, fuerza y peligrosidad cada vez más evidente, las consecuencias serán irremediables, todo esto aumentado, por el crecimiento acelerado y desordenado de la población, falta de políticas públicas para abordar las necesidades de viviendas, saneamiento ambiental, y distribución del agua, mediante infraestructura planificada, y no como negociados para los amigos del poder.

Achin Steiner, director ejecutivo del PNUMA afirma, “Estamos iniciando una era en la que perdidas por billones de dólares en los recursos naturales, comienzan a sentirse en los mercados y desatan inquietudes entre los consumidores”. En la revista CEIBE 8 de la Fundación INMAC, se plantea “El capital natural del mundo está siendo destruido a gran escala, la explotación excesiva de la naturaleza por parte de empresas privadas continúa de manera desenfrenada. Los consumidores están dispuestos a dejar de comprar los productos de Empresas que tengan un comportamiento ecológicamente irresponsable”.

Este es un nuevo paradigma el del control por la comunidad a partir de la participación y la toma de conciencia que los daños ambientales afectan a todos y especialmente a los más vulnerables, la falta de medidas ambientales correctas, originan los Desastres (D), que es una situación de ruptura del funcionamiento normal de un sistema o comunidad y está determinado por la relación entre la Amenaza (A) o Peligro (de origen natural o humana) y la Vulnerabilidad (V) o susceptibilidad de la población o sistema a ser afectado, esto determina el Riesgo que es la posibilidad de que un determinado sistema o población resulte afectado por los peligros. Los desastres son hechos consumados donde hay pérdidas de vida y económicas, mientras que si actuamos sobre los riesgos, se pueden aplicar políticas de prevención y el principio precautorio para eliminar la posibilidad de un desastre.

Todo esto está condicionado por la Aceptación (A) que forma parte de la condición humana, y muchas veces es impuesta por las condiciones de vida, las formas de gobierno, la fragilidad de los sistemas, el consumismo desenfrenado, la pobreza, la falta de oportunidades, la inequidad de la economía, la corrupción, la falta de información, el manejo sin escrúpulo de los fondos públicos, la concentración de población sin planificación y otros factores sociales, económicos y éticos que obligan a las poblaciones a Aceptar los riesgos que se transforman en desastres.

Mientras que aquellas poblaciones, que toman conciencia y no aceptan o mitigan los peligros, disminuyendo su vulnerabilidad mediante la exigencia de planes de prevención y precautorios, sufren menos las consecuencias de los desastres naturales, que son irremediables. Y se pueden minimizar y hasta eliminar los desastres originados por las actividades humanas, mediante la no aceptación y negación de políticas impuestas para beneficios y enriquecimiento de unos pocos. www.ecoportal.net
Jorge Eduardo Romero - Geólogo Matr.1414 - Aimogasta, La Rioja.
http://www.ecoportal.net/content/view/full/100763